| |
TCA distinguió a los alumnos participantes del certamen literario Cuentos Continuados |
 |
|
| |
Faby, el pibe de la flecha, El monstruo del gallinero, Un amor entre dientes, El niño que tenía dos ojos, La princesa Liana, El barquito que se hundió y Grandes amigos, todos y cada uno de ellos –títulos de los cuentos ganadores del certamen Cuentos Continuados, organizado por TCA en las escuelas públicas del distrito Ezeiza– pusieron en evidencia el nivel de creatividad que anida en los más chicos, en todos, más allá de su condición económica y social.
Gratísima y grandísima sorpresa fue la que nos dieron los Pibes, confirmando una vez más que, cuando ellos se sienten los auténticos protagonistas de sus historias, pueden sorprendernos, enternecernos y alegrarnos con una simpleza digna de festejo y celebración por la vida. Sus historias revelan la propia esencia de la niñez: pureza, credulidad, fantasía, sentido de justicia y solidaridad, y una enorme capacidad para reconocer en el prójimo los valores más auténticos de la humanidad.
Huelga decir que estas vidas merecen ser custodiadas, motivadas, alimentadas en cuerpo y alma porque son, a no dudarlo, el futuro del Hombre. Y queremos destacar, por sobre todas las cosas, el valor que adquiere para nuestra organización el haber motorizado con Cuentos Continuados una respuesta invalorable por parte de la comunidad educativa de Ezeiza, porque — es justo decirlo— se contó para este emprendimiento con la colaboración expresa y entusiasta de las autoridades del área de Educación y Cultura Provincial y distrital, y con la guía y orientación de los cuerpos de educadores de las etapas primaria y secundaria.
Los voluntarios de TCA nos repetimos a menudo que siempre obtenemos por nuestra labor la mayor de las recompensas: la sonrisa gratificante y el gesto de afecto incondicional de los pibes. Esto nos moviliza para hacer cada día algo más por ellos.
Cuentos Continuados fue una experiencia enriquecedora para los chicos y para todos nosotros. Ya habrá otras oportunidades para que sigan sorprendiéndonos; nosotros ya pusimos manos a la obra.
|
| |
 |
| |
|
|
 |
 |